Pedro

La sombra del ciprés es alargada, Destino, 1948
Ilustración de Arnal Ballester

 

Daniel, el Mochuelo

El camino, Destino, 1950
Ilustración de Alberto Gamón

 

Roque, el Moñigo

El camino, Destino, 1950
Ilustración de Pablo Auladell

 

Germán, el Tiñoso

El camino, Destino, 1950
Ilustración de Pablo Amargo


Uca-uca

El camino, Destino, 1950
Ilustración de Noemí Villamuza

 

Sisí

Mi idolatrado hijo Sisí, Destino, 1953
Ilustración de Raquel Marín

 

El Nini

Las ratas, Destino, 1962
Ilustración de Antonio Santos

 

Isidoro

Viejas historias de Castilla la Vieja, Lumen, 1964
Ilustración de Ajubel

 

Pacífico Pérez

Las guerras de nuestros antepasados, Destino, 1975
Ilustración de Javier Olivares

 

Gervasio

Madera de héroe, Destino, 1987
Ilustración de Emilio Urberuaga

 

Florita

Madera de héroe, Destino, 1987
Ilustración de Claudia Ranucci

 

Adolfo

“El conejo”, de La mortaja, Alianza Editorial, 1970
Ilustración de Mónica Gutiérrez Serna

 

Quico

El príncipe destronado, Destino, 1973
Ilustración de Elena Odriozola

 

Juan

El príncipe destronado, Destino, 1973
Ilustración de Óscar Villán

 

Miguel Delibes niño

Mi vida al aire libre, Destino, 1989
Ilustración de Violeta Lópiz

 

Estos son los quince narradores de Patria común: Daniel el Mochuelo, Roque el Moñigo, Germán el Tiñoso y Uca-Uca, protagonistas de El camino, para quienes la amistad y el valle en el que viven forman todo su mundo; el pequeño Adolfo de “El conejo” que no puede evitar la fascinación por la naturaleza y sus criaturas cuando sale de su mundo urbano; Isidoro el emigrante, que recuerda su infancia en Viejas historias de Castilla la Vieja; Pedro y la historia de su intensa amistad con Alfredo relatada en La sombra del ciprés es alargada; Gervasio, arrastrado a un papel heroico al lado de su hermana Florita, que habitan como pueden en el mundo adulto de Madera de héroe; el fantasioso y consentido Sisí de Mi idolatrado hijo Sisí; un Pacífico Pérez que descubre el origen de sus obsesiones recordando su infancia en Las guerras de nuestros antepasados; el Nini, todo un superviviente de ese duro escenario de Las ratas; el pequeño Quico, resguardado por su hermano mayor Juan, que vive y se desvive con la llegada de una hermanita en El príncipe destronado; o el propio Miguel Delibes, al que encontramos retratado de niño en su obra autobiográfica Mi vida al aire libre.