Por los hipos y gemiqueos se diría que Germán, el Tiñoso, era hijo de cada una de las mujeres del pueblo. Mas a Daniel, el Mochuelo, le consoló, en cierta manera, este síntoma de solidaridad. Mientras amortajaban a su amigo, el Moñigo y el Mochuelo fueron a la fragua.

—El Tiñoso se ha muerto, padre –dijo el Moñigo.

Y Paco, el herrero, hubo de sentarse a pesar de lo grande y fuerte que era, porque la impresión lo anonadaba. Dijo, luego, como si luchase contra algo que le enervara:

—Los hombres se hacen; las montañas están hechas ya.

El camino, 1950

Ilustración de Pablo Amargo sobre texto de El camino de Miguel Delibes
Digital. Impresión sobre papel

 

 

TO BE CONTINUED…

Judging by the sobs and moaning, one would have thought that German was the son of every woman in the village. However, this sign of their solidarity did something to console Daniel, the Owl. While they were wrapping his friend in a shroud, Daniel and Roque went to Paco’s forge.

‘German is dead, father,’ said Roque. And Paco had to sit down, despite his size and his strength, because the news overwhelmed him. ‘Men make themselves. The mountains are already made’.

 

The Path, 1950

Illustrated by Pablo Amargo
Digital. Impression on paper