El tío Rufo, el Centenario, sabía mucho de todas las cosas. Hablaba siempre por refranes y conocía al dedillo el santo de cada día. [...]

El Nini, sentado junto a él en el poyo de la puerta, no reparaba en sus movimientos nerviosos. A veces ni siquiera decía sí o no, pero al Centenario le estimulaban sus ojos expectantes [...].

Generalmente, el viejo se arrancaba por el Santoral, el tiempo o el campo, o los tres en uno:

—En llegando San Andrés, invierno es — decía.

O si no:

—Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.

O si no:

—Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana

Una vez roto el silencio, el Centenario tenía cuerda para rato. De este modo aprendió el Nini a relacionar el tiempo con el calendario, el campo con el Santoral y a predecir los días de sol, la llegada de las golondrinas y las heladas tardías. Así aprendió el niño a acechar a los erizos y a los lagartos, y a distinguir un rabilargo de un azulejo, y una zurita de una torcaz.

Las ratas, 1962

Ilustración de Antonio Santos sobre Las ratas de Miguel Delibes
Acrílico sobre tabla

 

 

SMOKE ON THE GROUND

Old Man Rufo knew a great deal about lots of things. He spoke always in proverbs and he had at his fingertips the saint’s name for every day. […]

Nini, sitting beside him on the stone bench at the door, didn’t notice his trembling. Sometimes the old man wouldn’t even say yes or no, but he would be stimulated by the boy’s expectant eyes. […]

Generally the old man would start off with the calendar of the saints, the weather, or crops, or the three at once. […]

“On Saint Andrew’s day winter’s here to stay,”

or:

“On Saint Clement’s day indeed it’s time to plant the seed”,

or:

“If it rains on Saint Bibiana’s feast it will rain for forty days and a week at least.”

Once the silence was broken, the Centenarian was wound up for a spell. This is how Nini learned to relate the weather to the calendar, the crops with the calendar of the saints, and to predict sunny days, the arrival of the swallows and the late frosts. In this way the boy learned to spy on hedgehogs and lizards, and to distinguish an azure-winged magpie from an indigo bunting, and a stock dove from a wood pigeon.

 

The Rats, 1962

Illustrated by Antonio Santos
Acrylic on panel