Asomados al pretil nos recreamos admirando nuestro edificio predilecto. Las cosas dormían igual que los hombres. Las ventanas clausuradas eran ojos con los párpados vencidos. […] La ciudad, ebria de luna, era un bello producto de contrastes. Brotaba de la tierra dibujada en claroscuros ofensivos. [...] La torre de la catedral sobresalía al fondo como un capitán de un ejército de piedra. En su derredor las moles, en blanco y negro, de la torre de Velasco, del torreón de los Guzmanes, del Mosén Rubí… Ávila emergía de la nieve mística y escandalosamente blanca, como una monja o una niña vestida de primera comunión. [...]

—¿Qué te ocurre, Alfredo? ¿Tienes miedo?

Hizo un visaje lánguido con los ojos:

—¿Por qué había de tener miedo?

—La luna hace sombras por todas partes…

La sombra del ciprés es alargada, 1948

Ilustración de Arnal Ballester sobre La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes
Digital, estampación giclée

 

 

A CITY

As we looked out over the parapet, we took pleasure in admiring our favorite building. Things slept, just as human beings do. The closed windows were eyes with defeated eyelids. […] The city, drunk with moonlight, was a beautiful product of contrasts. It burst out of the earth, cast in offensive chiaroscuros. […] The tower of the cathedral stood out in the background like the captain of an army of stone. Around it, the black and white masses of the Velasco Tower, the Torreón de los Guzmanes, the Mosén Rubí … Ávila emerged from the snow mystically and scandalously white, like a nun or a girl dressed up for her first communion. […]

“What’s wrong, Alfredo? Are you afraid?”

His eyes took on a languid expression:

“Why should I be afraid?”

“The moon is casting shadows everywhere…”

 

The Cypress Casts a Long Shadow, 1948

Illustrated by Arnal Ballester
Digital, giclée print