Exposición
Como niños

Como niños

—Los hombres sólo vienen de noche; a estas horas no viene nadie —dijo la niña defraudada. Los cuarterones estaban entornados y, a la luz del rayo polvoriento que se adentraba en el salón, los muebles macizos, de madera noble, y las cornucopias y cuadros de marcos dorados parecían adormecidos en una prolongada siesta. En chaflán,...
Una ciudad

Una ciudad

Asomados al pretil nos recreamos admirando nuestro edificio predilecto. Las cosas dormían igual que los hombres. Las ventanas clausuradas eran ojos con los párpados vencidos. […] La ciudad, ebria de luna, era un bello producto de contrastes. Brotaba de la tierra dibujada en claroscuros ofensivos. [...] La torre de la catedral sobresalía al fondo como...
De pueblo

De pueblo

Cuando yo era chaval, el páramo no tenía principio ni fin, ni había hitos en él, ni jalones de referencia. Era una cosa tan ardua y abierta que sólo de mirarlo se fatigaban los ojos. Luego, cuando trajeron la luz de Navalejos, se alzaron en él los postes como gigantes escuálidos y, en invierno, los...
Mi tierra

Mi tierra

El valle… Aquel valle significaba mucho para Daniel, el Mochuelo. Bien mirado, significaba todo para él. En el valle había nacido y, en once años, jamás franqueó la cadena de altas montañas que lo circuían. Ni experimentó la necesidad de hacerlo siquiera. A veces, Daniel, el Mochuelo, pensaba que su padre, y el cura, y...
Naturaleza viva

Naturaleza viva

Y cada vez que veía al herrador, Juan le decía: —¿Cuándo me das el conejo, Boni? Y Boni, el herrador, respondía preguntando: —¿Sabrás cuidarlo? Y Juan, el niño, replicaba: —Claro. Pero Adolfo, el más pequeño, terciaba, enfocándole su limpia mirada azul: —¿Qué hace el conejo? Juan enumeraba pacientemente: —Pues… comer, dormir, jugar… —¿Como yo? —indagaba...