Exposición
Todavía quedan clases

Todavía quedan clases

—Tía —dijo: —¿por qué esas mujeres tan mayores van al colegio? —¿De qué mujeres hablas, Florita? —De las señoritas de ahí enfrente, tía. —¡Ah!, las señoritas de ahí enfrente. Te traen a ti muy preocupada, por lo que veo, las señoritas de ahí enfrente. Verás, en realidad, se trata de un colegio especial —carraspeó—: un...
Saberes populares

Saberes populares

El tío Rufo, el Centenario, sabía mucho de todas las cosas. Hablaba siempre por refranes y conocía al dedillo el santo de cada día. [...] El Nini, sentado junto a él en el poyo de la puerta, no reparaba en sus movimientos nerviosos. A veces ni siquiera decía sí o no, pero al Centenario le...
Eso que llaman...

Eso que llaman…

Daniel, el Mochuelo, al escuchar la voz grave y dulce de la niña, notó que algo muy íntimo se le desgarraba dentro del pecho. La niña hacía pendulear la cacharra de la leche sin cesar de mirarle. Sus trenzas brillaban al sol. —Adiós, Uca-uca —dijo el Mochuelo. Y su voz tenía unos trémulos inusitados. —Mochuelo,...
Guerras, siempre guerras

Guerras, siempre guerras

Doctor. —¿Quieres decir que antes de aprender a hablar, el Bisa ya te contaba esas historias? Pacífico Pérez. —Qué hacer, oiga, desde que nací. Y no paró hasta que la Corina, mi hermana, se puso los pantalones. Dr. —Y ¿con qué objeto contaba esas cosas a un niño recién nacido? P. P. —En realidad, doctor,...
Dos amigos

Dos amigos

—Las estrellas están en el aire, ¿no es eso? —Eso. —Y la Tierra está en el aire también como otra estrella, ¿verdad? —añadió. —Sí; al menos eso dice el maestro. —Bueno, pues es lo que te digo. Si una estrella se cae y no choca con la Tierra ni con otra estrella, ¿no llega nunca...
De mayor quiero ser...

De mayor quiero ser…

—¿Qué querrías ser el día de mañana, Sisí? [...] —Me gustaría ser ingeniero —dijo Sisí. A Sisí Rubes le gustaba ser viajante, pero Sisí Rubes sabía que estas cosas no podían descubrírsele inopinadamente a su padre. Había que fingir y tener tacto. —¿Te gustan las matemáticas? —dijo Cecilio. —Ah, no —dijo Sisí con espontáneo horror....